Calidad del aire interior de la vivienda
La calidad de aire interior es uno de los aspectos más importantes para determinar la calidad de vida de una vivienda.
El aire es fuente de vida imprescindible y su calidad determina la calidad de vida que vayamos a tener en el futuro. No voy a entrar a detallar la cantidad de sustancias nocivas que puede haber en el ambiente del hogar porque es una película terrorífica y no quiero alarmar a nadie, pero sí me gustaría compartir algunos consejos que nos pueden ayudar a mejorar y tener un ambiente más saludable en nuestros espacios.
Abrir las ventanas
Renovar el aire interior y ayudar a que salgan los aires viciados de nuestra vivienda es un ejercicio diario imprescindible. La concentración de sustancias nocivas en la mayoría de los casos, va a ser mayor en nuestra vivienda que en el exterior. Ventila la casa para introducir aire fresco y evitar el síndrome del edificio enfermo*.
Aprovecha la ventilación cruzada, abrir ventanas de lados opuestos de la vivienda, preferiblemente norte-sur, y mejor si tienes ventanas en distintas alturas. Aprovecharas mejor la fuerza del viento para minimizar la carga tóxica de la vivienda.
Quitar el polvo
Es más importante de lo que parece, mejor aspirarlo o utilizar una bayeta húmeda para retirarlo, así evitamos inhalarlo y desplazarlo de un lado al otro.

Limpiar sin tóxicos
Evitar químicos nocivos para limpiar nuestro hogar, hay productos comerciales sostenibles y libres de COVs ( Compuestos Orgánicos, Volátiles) o puedes crearlos con diferentes productos como, jabón vegetal, bicarbonato, vinagre blanca, ácido cítrico, percarbonato de sodio, … por ejemplo en este artículo del el mueble nos explican cómo podemos limpiar sin químicos y se puede encontrar mucha información a nada que busques recetas para hacer tus propios productos de limpieza.
Aroma saludable
Una vez terminamos de limpiar el hogar, tenemos costumbre aromatizar con aromas, normalmente químicos, así que, una vez hemos eliminado la suciedad de la vivienda y renovado el aire, vamos a evitar volver a ensuciarlo con ambientadores que puedan dañar nuestro organismo o velas de parafina. Por ejemplo podemos usar aceites esenciales, que además de dar un aroma agradable al ambiente cuidan de nuestra salud. Podemos utilizar difusores o incluso piñas para aromatizar el hogar. Tenemos que ver las especificaciones de estos porque no todos sirven para la difusión. Si hay pequeños en la casa tenemos que mirar también a partir de que edad pueden utilizarse. Cuando he tenido bebés en casa utilicé este de Pranarom y además de oler genial, contribuía a reforzar el sistema inmunitario.

Evitar usar ambientadores de armario, o antipolillas y sustituir por bolas de cedro y saquitos aromáticos de plantas como lavanda, romero,… o añadir a un algodón unas gotitas de aceite esencial y guardarlo en el cajón, este es un buen truco para introducir en el cubo de la basura y evitar olores si lo tienes dentro de la cocina.
Materiales naturales
Por otro lado, deberíamos reducir el uso del plástico. Hay millones de productos en el mercado fabricados con polímeros o metales ya que son de fácil fabricación, baratos y desgraciadamente los tenemos por todas partes, los reciclamos y los volvemos a utilizar por que ayudamos al medio ambiente para evitar que fabriquen nuevos, pero seguimos emitiendo gases en su reciclaje y el problema es que al utilizarlo también en nuestro día a día, inhalamos las partículas que desprenden y nos intoxicamos. No voy a contar sus maldades, pero sí, promover el uso de materiales naturales. El lino, la lana, algodón orgánico, tencel, acero, madera maciza, pintura a la cal o libre de covs, … Son materiales seguros que podemos optar a la hora de diseñar nuestra vivienda.





